
El organismo humano está programado para la Salud integral, o sea para el equilibrio, y todos nosotros contamos con el poder de mantenerla si hacemos caso a las señales, que el propio cuerpo nos va transmitiendo, como alarma de desequilibrio.
Algunas veces no sabemos verlas y otras las ignoramos hasta que la enfermedad se hace tan potente que es imposible seguir mirando para otro lado, a veces nuestros órganos están ya demasiado dañados y la cosa se complica.
Pero además existen personas que han venido a este mundo con el don de la sanación, es su misión de vida y existen unas características muy definidas en ellos.
Cómo podrás comprobar más abajo, además de tu experiencia personal, contar con el don de la sanación puede conllevar una serie de síntomas físicos, bastante desagradables, sino tomamos las medidas necesarias para nuestra propia protección.
CARACTERÍSTICAS PERSONALES:
CARACTERÍSTICAS SOCIALES:
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:
¿Por qué ocurren estos síntomas?
Entendamos primero las particularidades que se dan en este tipo de personas.
Lo fundamental es que son extremadamente empáticas, esa es la característica que hace que todo el mundo, sobre todo en momentos bajos, se acerque a ellas.
La empatía hace que, si no nos trabajamos suciente, nos quedemos con los problemas ajenos repercutiendo en nuestra propia vida.
Por otro lado son antenas altamente sintonizadas a las energías, captan toda la energía disponible en el ambiente e irradian energía sanadora.
Evidentemente son personas y, como tal, necesitan protección para no enfermar ante las energías nocivas que reciben. Deben trabajar en dos campos, en el mental/emocional y en el energético.
Deben trabajarse para impermeabilizarse a nivel mental y emocional de los problemas de los demás, entendiendo que se necesitan sanos para poder ayudar a otros.
Deben poner límites en cuanto a tiempo y aprender a distinguir entre quienes sólo buscan (aunque sea de forma inconsciente) utilizarlos como paño de lágrimas y los que verdaderamente están dispuestos a sanar.
Los primeros son altamente tóxicos en general, y en particular para las personas sanadoras.
Como no pueden desconectarse de su don y la energía circula libremente allá por donde se muevan, deben protegerse energéticamente a diario, a ellos y a los lugares donde pasen más tiempo, casa, trabajo?
Su propio organismo les avisa continuamente (de ahí los síntomas) de su estado energético, deben aprender a escucharse a sí mismos y a actuar acorde a ello, si necesitan descansar, desconectar, conectar con la Naturaleza, deben darle prioridad y no olvidar nunca que su propia Salud es imprescindible para poder ayudar a los demás.